¡Hola y bienvenidos a mi Sala Recreativa!
Aquí encontrarás una pequeña colección de juegos arcade pensados para jugarse de oído, todos directos en el navegador. Están hechos con audio espacial y lectores de pantalla en mente, pero cualquiera puede pasarse a echar una partida.
Sin instalaciones, sin anuncios, sin cuentas. Elige un juego y a jugar. ¡Que te diviertas!
Títulos disponibles por el momento: 21
Coches de Choque
Choca, esquiva, gana. Una arena de coches de choque puramente sonora.
Una arena de coches de choque accesible para ciegos, construida con audio espacial. Trae tres modos de juego:
- Tranquilo — coches de choque clásicos. Te dañas al chocar, gana el último que queda en pie.
- Arcade — power-ups, balas, minas, escudos, turbos y teletransporte. Caos puro, vamos.
- Deathmatch — solo multijugador. ¡Juega con hasta 5 amigos!
Beatstar
Escucha, recuerda, repite. Y luego, más rápido.
Un juego de ritmo puramente sonoro. Escuchas un patrón de notas —arriba, abajo, izquierda, derecha— y lo repites a tiempo.
Cada nivel sube el BPM y alarga el patrón. ¿Hasta dónde te llevan los oídos?
¡FUEGO!
Un arcade de bomberos solo con sonido. Apaga la ciudad antes de que arda entera.
Eres el bombero. La ciudad arde. Escucha los edificios, apunta y apágalos antes de que se acabe el tiempo.
Cada edificio tiene su propia familia de tonos, así que con un poco de práctica los reconoces solo por el oído. Audio puro, tensión pura.
Audio Flappy
Un Flappy Bird puramente sonoro. Escucha, aletea, sobrevive.
Ya conoces el rollo. Pulsas para aletear, no choques con las tuberías. La diferencia: aquí no hay nada que mirar. Las tuberías pasan zumbando, las oyes venir, y decides.
Partidas cortas, curva de dificultad brutal, de esos juegos que dices “una más y lo dejo” y de repente son las doce de la noche.
Sin Frenos
Un juego de conducción sonoro con una sola regla: no pares.
Conduces un coche que no puedes frenar ni acelerar. Solo lo giras. ¿La pega? Si el coche se para, se acabó la partida.
En la carretera hay conos de velocidad que te dan tiempo de turbo, pero cada uno que coges te da un poco menos que el anterior. No pares. Que no pares.
Pac-Man Sonoro
El Pac-Man de toda la vida, pero jugado de oído.
La aventura arcade de toda la vida, reconstruida para los oídos. Cada bolita, cada pared, cada fantasma tiene su sitio en el espacio: los oyes a tu alrededor, esquivas por sonido y comes por sonido.
Las píldoras de poder siguen invirtiendo el juego para que te pongas a la ofensiva. Las cerezas siguen apareciendo. Los fantasmas siguen queriéndote muerto.
Pinball Sonoro
Space Cadet, jugado de oído.
Un pinball accesible para ciegos inspirado en la mesa de Space Cadet del viejo 3D Pinball de Windows. Las palas siguen siendo las palas, los bumpers siguen rebotando y la bola sigue yendo donde no quieres.
Si alguna vez jugaste a Space Cadet en la clase de informática del colegio fingiendo que no, este es para ti.
Pong
Pong con power-ups, jugado de oído.
El arcade original, en formato puramente sonoro. Oyes venir la bola, mueves la pala, la devuelves. Repite hasta que te duela la muñeca.
Este Pong viene con power-ups, porque si Pong fuera perfecto no llevaríamos cincuenta años remezclándolo.
Wheels of Claudo
Carreras antigravedad estilo F-Zero. Solo web, solo velocidad.
Un juego de carreras futurista y antigravitatorio en el navegador, con la velocidad al máximo. Sin compilaciones, sin instalaciones, sin esperas: abres la página y a pisar el acelerador.
Si te criaste con F-Zero o Wipeout, ya sabes lo que hay.
Muerte en la Retrocarretera
Un Frogger sonoro. Cruza la calle. Que no te aplasten.
Estás en la acera sur. La carretera está entre tú y donde quieres llegar. Los coches vienen de los dos lados a una velocidad que no puedes ver, pero sí oír.
Camina adelante, camina atrás, mide el momento. Y cruza tantos carriles como te aguanten los nervios.
Tenis Sonoro
Un jugador contra la IA, o 1 contra 1 en línea con un amigo.
Un tenis 2D sonoro construido alrededor del audio espacial. Juega contra la IA, o comparte el código de la sala con un amigo y echaos un 1 contra 1 por internet.
Auriculares muy recomendados para el modo multijugador: localizar la bola importa bastante más cuando hay una persona real al otro lado intentando que falles.
Villanos del Más Allá
Pilota la Solvalou. Dispara al cielo, bombardea el suelo, vence a la nave nodriza.
Pilotas la Solvalou, una nave que avanza sin parar. Los enemigos aéreos caen con tu rayo zapper. Los objetivos de tierra se comen tus bombas. Cada tres niveles aparece la nave nodriza Genesis y se acuerda de que es un jefe final.
La partida es infinita. Cuanto más lejos llegas, más caros salen los errores. Intenta llegar lo más lejos que puedas.
Aplasta-Bichos
Un pim pam que se juega de oído. Escucha la madriguera, lanza el martillo.
Los bichos asoman por agujeros en el suelo. Los oyes. Lanzas el martillo. Y a esperar.
El audio espacial te dice de qué agujero ha salido el bicho y cuánto te queda antes de que se esconda. Cuanto más rápido reaccionas, más alto sube la puntuación.
Berzerk Sonoro
Salas y más salas llenas de robots asesinos. Y Otto viene a por ti.
Una versión accesible para ciegos del clásico Berzerk de los recreativos. Cada sala es un laberinto de paredes electrificadas y robots con muchas ganas de pegarte un tiro. Encuentra la salida, cruza el acorde, y a la siguiente.
No tardes mucho. Otto oye el silencio, y Otto no se cansa.
Escalador
Sube el edificio piso a piso. Esquiva todo lo que cae.
Estás escalando un edificio altísimo, piso a piso. Desde arriba caen toda clase de peligros: ventanas, cascotes, cosas que barren de lado. Los oyes venir, te mueves, y sigues subiendo.
Limpias el edificio, te llevas el bonus, y empiezas el siguiente un poco más arriba en el horizonte. No te caigas.
¡PELEA!
Un juego de lucha de oído. Un combate, un torneo de rivales, sin excusas.
Elige a tu luchador y salta al ring. El público te oye, el speaker te oye y la IA del otro lado, te lo prometo, también te oye. Puñetazos, patadas, bloqueos, distancia: todo está ahí, todo por el oído.
Un combate es un torneo: cada rival cuesta más que el anterior. Sobrevive a la campana, gana el asalto, llévate el bonus y a por el siguiente.
Martillo de Gloria
Acierta la nota. El glissando viene. Martillazo a tiempo.
Suena una nota objetivo. Un glissando sube y baja recorriendo el mismo rango. Tu trabajo es soltar el martillo justo cuando el glissando coincide con el objetivo.
Te quedas corto, te pasas, o lo clavas en el centro. Cuanto más cerca del centro, más bonus de ronda. Fácil de entender, malísimo de dominar.
Alunizaje
El Lunar Lander, jugado de oído. Quema combustible, besa el suelo.
Aterriza en la Luna y, después, en una lista de rocas bastante menos amables. El propulsor ruge, el speaker te canta la altitud, y la gravedad hace el resto.
Si bajas con demasiada fuerza, te estrellas. Si te quedas sin combustible, te estrellas. Si lo posas con suavidad, te llevas el bonus y a la siguiente misión. Cada destino aprieta más.
Mathstar
Cálculo mental, a tiempo con la música.
Suena la base musical. El speaker te lee una operación. Tú tecleas la respuesta dígito a dígito, sobre el compás, mientras la música no para.
Cada dígito correcto suena en un grado de la escala. El primer dígito incorrecto termina la operación. Los niveles aceleran, los problemas se complican, y la música sigue tanto si llegas como si no.
Mando de Misiles
Seis ciudades. Misiles cayendo. Ilumina el cielo antes de que sea tarde.
Las amenazas caen del cielo. Debajo están tus ciudades y tus baterías antiaéreas. Apuntas el punto de mira de oído, lanzas tus interceptores y rezas para que el radio de la explosión llegue.
Cada oleada es más rápida que la anterior. Si pierdes todas tus ciudades, las luces se apagan para siempre.
Invasores Espaciales
Todo el cielo es enemigo. Barre la mira, elige el arma, aguanta la línea.
Oleada tras oleada te caen encima: exploradores, bombarderos, acorazados, lo que se te ocurra. Barres la mira de un lado a otro y eliges entre pulso, rayo o misil según lo que viene.
Cuidado con los civiles; si los disparas pierdes puntos. Las naves marcadas en cadena dan un montón si lees bien el patrón. Cada oleada va más rápido.